TERMINÓ EL LARGO SERIAL

 

Por: J A L

 

Los lunes los reservó la empresa para las novilladas y eligió ganaderías que han triunfado en esta plaza, contando con el beneplácito de los aficionados más exigentes. No hubo suerte con los novillos lidiados en la primera de ellas y tampoco los que lucieron en el anca el hierro de La Quinta que salieron al ruedo venteño el lunes 18 de mayo, sosotes y con poco fondo; fueron devueltos el tercero y el cuarto saliendo dos de El Jaral de la Mira que resultaron mejores para el espectáculo; esta tarde dejó muy buen sabor de boca Miguel Ángel Delgado que tiene muy cercana la alternativa pero que, hasta esa fecha deberá estar ensayando estocadas en el carretón desde que salga el sol hasta que se ponga.

El CidNo remontó la Feria el día 19, una de las corridas estrellas con ganado de Núñez del Cuvillo, la ganadería triunfadora en la temporada anterior pero que echó ejemplares con poco fondo y, por tanto, de pobre juego. El titular podría ser “a la caza de “El Juli” pues parece que a eso da derecho al pagar el boleto para algunos. Las palmas a “El Cid” y la ovación a Perera deja poco “poso” en el paladar para plato que se pensaba exquisito. Otra decepción más y van….. esta vez fue la corrida de Peñajara, que acaparó muchos trofeos en la isidrada del 2008 pero que echó toros que luego se comprobó que estaban enfermos; tanto es así que no van a lidiarse en otras plazas importantes donde estaban anunciados.

El jueves 21 se anunciaba una corrida de Juan Pedro Domecq el ganadero mas vilipendiado por algunos sectores de esta plaza. No fue una gran corrida, se devolvieron dos, pero echó un cuarto toro que permitió a “Morante de la Puebla” mecer el capote y hacer un cuadro de cada lance a la verónica. Con la muleta, pinturero, artista, genial. La oreja la paseó con alguna lágrima corriendo mejillas abajo. Esa misma tarde confirmó alternativa Rubén Pinar que no fue recibido con excesivo cariño. Otra tarde para olvidar ¡vaya racha! La del viernes 22, una fecha que históricamente ha sido de grandes faenas se saldó con silencios. Los toros jerezanos de Bohórquez demostraron su clase murubeña para que los caballeros rejoneadores demostraran sus calidades. La mala suerte se cebó con un caballo de Hermoso de Mendoza que fue corneado de gravedad y el éxito le sonrió a Álvaro Montes uno de los rejoneadores de más clase de la actualidad que paseó una merecida oreja del tercero.

           

Una terna de toreros acostumbrados a las corridas “duras”, se anunció el domingo 24 pero los tres toros con el hierro de Samuel Flores y los otros tres hermanos con el hierro de Agustina López Flores, se encargaron de “cargarse” las posibilidades de triunfo. Se vivieron unos instantes angustiosos en el sexto que se pasó a Javier Valverde de un pitón a otro, por suerte, sin consecuencias. Guadaira nos tenía acostumbrados a disfrutar de excelentes novilladas pero esta vez salió la de arena y tuvieron la condición de mansos y con genio; Juan Carlos Rey, nuevo en esta plaza, dejó abiertas las puertas de la esperanza aún con las carencias de estar en sus comienzos. Francisco Pajares sufrió dos escalofriantes cogidas al entrar a matar y fue zarandeado con violencia; tuvo que pasar a la enfermería por las muchas magulladuras que llevaba.           Otro hierro de los que “no caen bien” entre esa parte de la afición que hace “listas negras”, se anunció para el martes 26, cuatro de Parladé y dos de La Laguna. Una tarde en la que se comprobó que “El Fandi” lo tiene muy difícil para “entrar” en Madrid y, por el contrario, Daniel Luque recibió el beneplácito de la afición después de una excelente faena al tercero, con la gente en pie por la faena ligada por ambos pitones cambiándose la muleta de mano. Los dos pinchazos que precedieron a la estocada le privaron de mayor premio que el saludo. Se mostró muy firme y valiente con el peligroso sexto y logró cortarle una oreja.

CamaritoLa corrida del miércoles 27 se preveía interesante y lo fue. La más emocionante del ciclo porque hay que reconocer que los toros de Palha que cría nuestro buen amigo Joao Folque dan en la plaza un espectáculo  sin par. No fue una corrida brava porque la pelea con los caballos fue con la cara a la altura de la montura de los piqueros, no metiendo la cabeza bajo el peto y empujando con los riñones. Lo que sí tuvieron los toros fue mucha movilidad y fiereza violenta, tanta que el público se decantó en seguida por los toros, sin dar mérito a lo que los toreros realizaban aguantando los arreones. Hubo un quinto toro que se ajustó más a los parámetros de lo que debe de ser el toro bravo. No fue justo el trato a “Paulita” como tampoco lo fue a “Serranito”; lo de Israel Lancho tuvo otro matiz trágico y es que, se vio desbordado por la codicia y dificultades del sexto que le cogió feamente al entrar a matar. Enterró la espada en lo alto a cambio de una cornada que le entró a la altura de la faja, por detrás de las costillas y asomó la punta del pitón por la tetilla. Por suerte, en estos casos, Máximo García Padrós es el “ángel de la guarda” con bata verde.

Otra corrida de signo “torista” y nueva decepción fue la del jueves 28 ya que tan sólo pasaron tres toros de Cebada Gago de los nueve que se reconocieron, además presentaron muchas complicaciones; se completó la corrida con otros tres de Guardiola Fantoni que fueron como los de Guisando, marmolillos. La cogida de Salvador Cortés hizo que se modificara el orden de lidia.
Estoy seguro que ha habido muchos aficionados que tan solo pisaron la plaza para la corrida del día 29 y todo por ver a Carlos Escolar “Frascuelo”. También estoy seguro de que saldrían decepcionados. Ya cuando salieron los carteles, se apuntaba el flaco favor que la empresa hacía al veterano torero al colocarle en la corrida de Adolfo Martín. El toreo con sabor añejo de “Frascuelo” se merecía otra cosa y más en estos últimos coletazos de su carrera. No fue buena la corrida de Adolfo, todo lo contrario, toros sin raza y quedándose en mitad del muletazo para salir distraídos. Al día siguiente, el sábado 30, llegaba otro cartel esperado por la presencia de “El Cid” en la corrida de Victorino Martín, en el cartel entró Iván Fandiño en el puesto de “El Fundi” y no defraudó dentro de las pocas posibilidades que ofrecieron los toros. Para el día 31 la empresa programó un festejo de rejones, fuera de abono, pero que tuvo los tendidos repletos.    Leonardo Hernández, hijo, cortó la única oreja de la tarde.

Tuvimos un día de respiro para descansar de la “paliza” diaria y coger fuerzas para la “Semana del Aniversario”, invento empresarial con muy buenos rendimientos. Miguel Tendero tenía programada su alternativa en una plaza francesa para el día anterior, pero la lluvia “aguó” la fiesta y la ceremonia quedó para el 2 de junio en “Las Ventas” ya que había aceptado sustituir a “El Fundi”, aún convaleciente. Mansa, descastada y abanta la corrida del Puerto de San Lorenzo y con esos mimbres, pocos cestos podían hacerse. El primero correteó suelto por el ruedo como alma que lleva el diablo; no hubo forma de pararle con el capote ni de que se fijara en el caballo. No se arredró Tendero que se fue a chiqueros a plantarle cara y hacer llegar a los tendidos la emoción del torero firme ante las embestidas violentas. La estocada atravesada le privó de una merecida oreja.

Baile de corrales y declaraciones agrias de los apoderados de Morante y Castella ya que para la corrida de Beneficencia del 3 de junio se “quitó” algún toro de los reseñados para el día 5. Total eran de la misma ganadería pero no parece serio el asunto. El que fuera festejo lujoso, ha pasado a un plano menor tirando a bajo, de entrada ya no se engalana la plaza como era tradicional, tampoco se ha respetado el día jueves, ya no se televisa por la primera cadena y en el palco regio no estaban los reyes. La presencia de los príncipes de Asturias tuvo mucha importancia pero eran demasiadas faltas y no leves las que se acumularon. ¿No tiene fuerza la Casa Real para “rogar” que se televise el festejo por la cadena nacional?.... En fin, cuatro toros de Victoriano del Río y dos de Garcigrande se sortearon para “El Juli”, José María Manzanares y Miguel Ángel Perera. El director de lidia estuvo siempre por encima de sus toros pero lo de esa parte del público ya es de juzgado de guardia. No hay quien pueda concentrarse en crear una obra de arte con tanto “disidente” barriobajero y soez.

Del Puerto de la Calderilla nos envió Moisés Fraile un excelente encierro con el hierro de El Pilar. De nuevo vimos a Uceda Leal a un buen nivel y matando como nos tiene acostumbrados. Daniel Luque dejó claro que es una esperanza que se va consolidando y Alejandro Talavante pasó dejando una muy pobre impresión y llevándose dos sonoras broncas.

De acontecimiento podría denominarse la corrida del viernes 5 de junio; la despedida de la afición de Madrid de un torero de la trayectoria de Luis Francisco Esplá no podía pasar desapercibida. Además con una ganadería como la Victoriano del Río poco habitual en sus temporadas. Castella mantuvo el tipo y el cartel y Morante no se “encontró consigo mismo”. El maestro alicantino dió una lección de tauromaquia en el cuarto toro: Beato, número 46 que fue premiado con la vuelta al ruedo. Una lidia completa que comenzó con el toreo de capa, un excelente tercio de banderillas y una faena de muleta que quedará en la retina de los espectadores por el lujo y la variedad de muletazos y adornos que nos transportó a otra época más romántica. Dos orejas y salida a hombros izado por su hijo y con algún matador de toros que quiso acompañarle en esos momentos de gloria. El propio torero dijo: “Mi historia con Madrid tenía que tener un final así”.    

El sábado 6 de junio tuvimos ocasión de ver otros toros del encaste Murube que, pese a la clase de su embestida, se lidian para festejos de rejones. En este caso, del hierro de Luis Terrón que sacaron mucha nobleza para seguir a las cabalgaduras y que permitieron comprobar que Andy Cartagena sigue toreando a caballo en un espectáculo apasionante; las dos orejas cortadas al quinto le abrieron la puerta grande. Sergio Galán dio también una lección de toreo clásico con unas cabalgaduras perfectamente domadas y valientes para dejarse llegar a los toros hasta el estribo; cortó una merecida oreja. Concluyó la feria del aniversario el domingo 7 de junio con una corrida de Alcurrucén que resultó mansota en el primer tercio pero que fue a más y dio un excelente juego en la muleta. De nuevo la presión de una parte de la plaza para Antonio Ferrera que, pese a estar más que bien en su primero, vio silenciada su labor agravándose con la ovación al manso en el arrastre. No mantuvo el tono de tardes anteriores Matías Tejela que debió de fajarse más con el quinto y hubiera obtenido algo más que la ovación que se llevó tras una estocada en la cruz de la que salió “rodao” el toro.

Desde el tendido “privilegiado en sabiduría” se trató de ningunear las faenas de Rubén Pinar y consiguieron sacarle por la puerta grande. Buen toreo del albaceteño que cortó una oreja a su primero y extraordinario en el sexto, cuando más vociferaron los “protestantes” para boicotear la faena que iba camino de premio. El resto de la plaza reaccionó contra los “bocazas” y aumentaron los olés y las palmas y se llegó a la petición mayoritaria de oreja que, al ser concedida, permitió al torero de Tobarra cruzar el “arco mágico” tan deseado de la plaza de “Las Ventas”.

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