"EL CHICO DE LA BLUSA"

 

Por: Joselito

 

El instante en que apareció Vicente Pastor Durán en el espectro taurino significó una explosión esperada en las tertulias taurinas de los círculos de Madrid y un desconcierto para los corros de solemnes obtusos taurinos sevillanos. No vamos a hacer una biografía más del personaje, se trata de analizar la proyección que mezcla el poderío, carácter y desafío para hacer reflexionar a los toreros andaluces, intocables y defendidos en las plazas de toros con vehemencia criminal. Vicente Pastor se enfrentó a todos los matadores de su época. Mató los toros más bravos de la sierra de Madrid, de las dehesas de Sevilla y de los páramos de Jaén. Está contrastado que, Vicente Pastor fue el único que nunca sacó a otro torero de un cartel.

Seguro de sus cualidades de luchador, convencido de llegar a lo más alto del toreo, no se reflejó en la figura de otro matador. Con todos alterno y a todos combatió. Unas veces triunfando y otras aguantando la bronca, pero siempre estoqueando con acierto indescriptible. Es ejemplo y estudio su precisión en la ejecución del volapié.

Por esa época, justo en los primeros años del Siglo XX abundaban los mejores toreros de la historia. En los carteles se anunciaba la competencia determinante: por valentía, gracia, galleo, nuevas suertes toreras, a Vicente Pastor se le adjetivaba con “El Poderoso Torero. . .”. Consideremos algunos coetáneos de profesión: Manuel Jiménez Vera, “Chicuelo”; Juan Sal López, “Saleri”; Rafael Gómez Ortega, “El Gallo”; Castor Jaureguibetia Ibarra, “Cocherito”; Manuel Mejias Rapela, “Bienvenida”; Luis Mazzantini; el inmigrante de oro: Rodolfo Gaona Jiménez; el incontestable, mandón y soberbio, José Gómez Ortega, “Joselito”; Juan Belmonte García.

Estos eran las fieras a combatir, pero luego estaban los que tenían hambre de gloria: Francisco Posada Carnerero; José Gárate Hernández, “Limeño”, Florentino Ballesteros, Juan Silveti y mi admirado “torero loco”, Diego Mazquiarán Torrentegui, “Fortuna”, primer matador en lidiar un toro en la Plaza Nueva de Madrid, Las Ventas. Muchos otros pululaban por las plazas de Dios y del Rey Alfonso XIII. Pasemos a unos datos, pocos, de la historia del torero más importante parido en la Villa y Corte: Nace en Madrid, el día 30 de Enero de 1879, en la calle Santiago El Verde, número 13 del barrio castizo de Embajadores. Una corrala de las muchas que se construyeron para alojar al sufrido pueblo madrileño. Un corredor, una fuente de calamina y un retrete por pasillo para todos los habitantes de la planta.

Torero posando

Antes de cumplir 12 años ya trabaja de chico de los “recaos” en un taller de tapicería de coches de caballos, particulares y de servicio público. Su labor es sencilla, comprar el bocadillo para el personal. Una hogaza candeal en la tahona de Maldonadas; seis sardinas en aceite en la tienda de variantes  Toribio, calle de la Ruda, una frasca de vino blanco en la taberna del señor Roger, en la calle de Santa Ana número 4 y algún paquete de picadura de tabaco al estanco de la calle San Millán. De prisa, tiene que arañar tiempo para entrenar al toro en el “descampao” de San Francisco El Grande. A falta de capote, los lances los dibuja con la blusa gris que utiliza de guardapolvo en el taller. Cantidad de ociosos se congregan a diario, en el solar junto a la Basílica, para aplaudir a “ese chico que torea con la blusa”.

Con la mediación de los taberneros, los valencianos “Roger” dinastía torera de reconocido prestigio, es incluido en una novillada sin picadores el 13 de Febrero de 1898, en la plaza de Madrid. Participa en numerosos festejos programados en la plaza de la Carretera de Aragón. La alternativa se la concede Luis Mazzantini el 21 de Septiembre de 1902, toros del Duque de Veragua. El cedido, de nombre “Aldeano”.  Torea alternando con todos los matadores de su tiempo en todas las plazas. Hasta que el día 2 de Octubre de 1910, se encuentra con el toro “Carbonero” de Concha y Sierra. El Ussia le concede la oreja del astado, rompiendo la tradición de no dar apéndices en la Plaza de Madrid.
Los envidiosos sevillanos le apodan “Er soldao romano”, por su parecido con los que salen en Semana Santa en los pasos de Procesión.

Un accidente ocurrido en la Plaza de Toros de La Coruña, cuando un pincho, espada corta que se utilizaba para descabellar, hace palanca y se clava en el pecho de un espectador, orienta a Vicente Pastor a colocar una cruceta en una espada de  matar, a 14 cms. de la punta. Inventa el estoque de descabello actual.
Vicente Pastor Durán, hombre elegante, conversador sagaz, torero siempre, personaje del Madrid Inmortal, fallece en su casa, al lado de su madre y hermana, en la calle de Embajadores número 7, el día 30 de Septiembre de 1966.

El edificio en donde nació esta en ruinas. El Ayuntamiento se niega a restaurar. El derribo es inminente, la insaciable piqueta del maestro Gallardón está lista para otra tropelía. Que Dios perdone con su inmensa misericordia, al Alcalde agresor  y a los aficionados indolentes.

 

 

 

 

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